Despues empezamos un trekking que debía ser tranquilo y no demasiado complicado, pero...sorpresa! Empieza a llover a cántaros y el terreno se convierte en un barrizal resbaladizo, nosotros con chanclas (por lo menos eran las del decathlon) y manga corta...acabamos el trekking con la sensación de haber realizado un deporte de alto riesgo y empapados, pero la recompensa fue encontrar al enorme Buda de Daibutsu allí sentadito esperándonos...una visita no planeada y recomendad al 100%!
Una vez vistos los templos y el gran buda comimos en Kamakura en un restaurante regentado por una familia que daba clases a sus hijos en el mismo comedor, éramos los únicos comensales y pedimos un soba calentito para entrar en calor, después de dar una vuelta cogimos el tren de vuelta a Tokyo parando en Yokohama para ver la ciudad, básicamente paseamos por Minato Mirei 21, una especie de nuevo barrio con rascacielos, centros comerciales y un parque de atracciones en medio con una noria gigante a la que subimos para hacer mejores fotos, se nos hizo de noche finalmente y volvimos a Tokyo.






sandraaaaaaaa...qué chulas las fotos!! y el blog por supuesto! un beso muy fuerte para los dos!
ResponderEliminarNuria
Qué chuloooo :) oye... una preguntita... paraguas más pequeños no había no? :PPPP
ResponderEliminarJajajaja! aqui todo es pequeño...muuuuuy pequeño...el David se está llevando una colección de chichones que se va a acordar de Japón toda su vida!
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